Chile y el TPP

¿Qué es el TPP?

El TPP es el Acuerdo Trans Pacífico de Libre Comercio (TPP) y es el acuerdo comercial más grande jamás negociado en la historia, pues comprende un 40% del comercio del planeta. El objetivo del TPP es “eliminar las barreras comerciales” de los países firmantes, que incluyen a EEUU, Chile, Perú, México, Canadá, Australia, Nueva Zelandia, Singapur, Malasia, Japón, Brunei y Vietnam.

El Acuerdo Trans Pacífico de Libre Comercio comprende 30 capítulos, que abarcan las siguientes áreas: Acceso a Mercados, Reglas de Origen, Obstáculos Técnicos al Comercio, Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, Defensa Comercial, Competencia, Compras Públicas, Servicios, Inversiones, Comercio Electrónico, Telecomunicaciones, Entrada Temporal, Servicios Financieros, Asuntos Legales, Propiedad Intelectual, Medio Ambiente, Laboral y Cooperación. Adicionalmente, se han incorporado los denominados temas horizontales que incluyen Coherencia Regulatoria, Competitividad, Desarrollo y Pequeñas y Medianas Empresas.

A principios de octubre de este año, y tras casi 5 años de negociaciones a puerta cerrada, los 12 países firmantes lograron sellar un acuerdo en Atlanta, USA. Ahora resta la ratificación de cada país y la puesta en marcha del tratado.

¿Qué significa para Chile la firma del TPP?

De acuerdo a lo expresado por el Canciller Heraldo Muñoz, “se ha logrado un acuerdo muy valioso para Chile, resguardando nuestros intereses, pues va a permitir consolidar nuestra relación con la región Asia-Pacífico. El TPP definirá los acuerdos comerciales del siglo XXI. Seremos parte del esquema económico más grande y moderno del mundo, considerando que el TPP es la negociación plurilateral más importante de los últimos 20 años”.

Según ha expresado la Cancillería, el TPP abrirá nuevas oportunidades para el futuro crecimiento y diversificación del comercio internacional chileno. Si bien es cierto que Chile ya tiene acuerdos comerciales con todos los países firmantes del Acuerdo Trans Pacífico de Libre Comercio, no todos los acuerdos presentan el mismo nivel de profundidad.

Cabe preguntarse, ¿a qué se debe el absoluto secretismo con que se ha negociado el Acuerdo? Todas las negociaciones han sido a puerta cerrada, con una nula participación de la ciudadanía y de los parlamentos pertinentes. En Chile una moción que pedía conocer su contenido, fue rechazada.

Los 3 capítulos de los que se tiene información, fueron filtrados por Wikileaks. Según informa el portal Chile Mejor Sin TPP los gobiernos que suscriben el tratado habrían acordado no revelar los documentos firmados hasta 4 años después de su suscripción.

Uno de los capítulos más contendidos del TPP es el de Propiedad Intelectual, cuyo texto contraviene los estándares internacionales de los ADPIC (acuerdo de la OMC sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio), que promueve un equilibrio normativo que busca permitir la innovación y al mismo tiempo facilitar el acceso a innovaciones de impacto social como salud y educación. El ADPIC diferencia a los países según su nivel de desarrollo económico.

El TPP en cambio, parece seguir al pie de la letra las recomendaciones de la industria farmacéutica, grandes lobistas de este tratado especialmente en USA. De acuerdo al acuerdo concertado esta semana, los medicamentos biológicos tendrán un periodo de protección de 5 años, lo que impedirá bajar los precios de los medicamentos. Esto pondrá en jaque al ya complicado presupuesto de salud del Gobierno.

Ahora entramos a la etapa en que cada país debe revisar y ratificar el Acuerdo, lamentablemente los respectivos Congresos no están autorizados para realizar modificaciones al tratado, sólo pueden aceptarlo o rechazarlo en su totalidad.

Todavía estamos a tiempo de exigir una revisión abierta y con amplia participación ciudadana de este acuerdo que parece traer más desventajas que ventajas a nuestro país.

 

2 Comments

  1. Thomas King

    Standing from a far, the mutation of the cosy P4 into the mega beast that is the TPP is both rousing and unnerving. One need not vacillate when it comes to appreciating that Chile’s stellar economic rebound has been constructed on a foundation of ftas and strong bilateral affiliations. This strategy of offence has been the bread and butter approach of what many would call a Chilean economic miracle which other Latin states have sought to replicate as a kind of go to template. Chile certainly has been busy since the 90s and even more so since the Glorious Noughties going around and collecting an impressive array of signatures for it’s economic year book. Deals with the creme de la creme of the elite including the ink marks of the EU, Uncle Sam, Australia, Mexico and the Fonzi of the 21st century China. Yes, Chile is a popular face with an agreeable environment fertile and highly conductive for doing business. As a New Zealander, the reverberations of TPP chit chat are like reflections down memory lane. Kiwis like our Condores brothers and sisters realise that ftas and bilateral trade agreements are the lifeblood for our sparsely populated Pacific outposts. Helen Clark, our former prime minister worked tirelessly to promote and nurture the fledgling agreement during it’s infant years. However, as an observer with a clue I seriously wonder how much more proverbial juice Chile can squeeze out of this new Super size Me pact. I don’t seek to be the pooper of the Chilean fiesta but it seems as if its a case of been there done that. After all, Chile already has profited on multiple occasions via the bilateral fta bonds it ALREADY shares with the majority of it’s principle trading partners. Surely San-hattan (Santiago Manhattan) like our Wellington Bee Hive should be endeavouring to tackle the final frontier of addressing the nagging and niggling issue of trade barriers and particularly through the tackling of tariffs. In Chilean interests, dealing with the austere agricultural protectionism in both Korea and Japan is an itch which Chileans will be dying to scratch at. However, with an ageing workforce in the agrarian sector and a lack of volition from youth yearning to fill the void one may be forgiven for thinking that pastoral economies such as New Zealand and Chile are merely licking their lips while biding their time. Clearly, the TPP from both New Zealand and Chile’s perspective is a realisation that we very much are now living in the Pacific Century and an epoch that promises great wealth and remuneration for both candidates. Needless to say, Chile like New Zealand need to capture the wider portrait when it comes to supplementing their economic drivers. I strongly feel that New Zealand continues to overlook strong trading ties with India a nation driven to be the counterweight to China in the Greater Asian landscape. While clearly lagging behind anuntil recently rampant Chinese economy it is only a matter of time before the Subcontinent cracker goes off with a bang. Indonesia too is a large nation which we have also largely neglected to give credibility to. It is one of the MINT nations (along with Mexico, Nigeria and Turkey) that have been cited by the whos who of international economists to be the next wave of BRICS nations to make some waves on the global financial front. This is one capital tsunami which New Zealand and Chile together cannot afford to miss getting wiped out from if you would please pardon my rather naughty surfing pun. That stated, Chile been there done that. Quote unquote full stop. Still, as an eternal optimist, i sincerely hope that the negotiations bare fruitful relations between all Pacific fellows concerned. As a non Latino trying to speak as if I were, which is no mean feat, I would probably express concrete fears of the hiving of other Big South American players from the deal, namely Argentina and Brazil. Additionally i would be preoccupied about whether the TPP is really going to promote free trade or if it is merely destined to be little more than a Pacific NAFTA or a snug tightly suffocating straight jacket of American regulatory desires. Time will tell how the neoliberal experiment in Chile will unfold. It has been breathtaking at times, and historically brutal on other occasions as well.

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  2. Pingback: New Zealand, Chile and the TPP - bcmty.org

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